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Un SAI es un equipo que aporta suministro eléctrico cuando falla la corriente de red. Además, ofrece protección contra sobrecargas, cortocircuitos, picos de tensión y filtrado de ruidos.

¿Cómo elegir el SAI adecuado?

Se deben tener en cuenta varios factores clave al seleccionar un SAI, como su potencia nominal y el tiempo de funcionamiento de la batería.

  1. Dimensionamiento del SAI

    Los aparatos electrónicos tienen especificaciones máximas de W (vatios) y de VA (voltiamperios). Ningún equipo conectado debe superar esas especificaciones. Los vatios miden la potencia real consumida por los equipos, mientras que los VA son el producto de la tensión aplicada a los equipos por la corriente consumida de los mismos.

  2. Factor de potencia

    Para ordenadores y unidades SAI, las especificaciones de vatios y VA pueden ser muy distintas, aunque la especificación de VA es siempre igual o superior a la de vatios. La relación entre vatios y VA se denomina «factor de potencia» y se expresa como un número (p. ej., 0,8) o como un porcentaje (p. ej., 80%). Al dimensionar un SAI para tus requisitos específicos, el factor de potencia es lo que más importa. En general, tu SAI debería tener una capacidad de salida en vatios un 20-25% superior al total de energía consumida por los equipos conectados

  3. Selección de tiempo de autonomía

    El tiempo de autonomía es el tiempo total que un SAI podrá alimentar los equipos conectados en caso de fallo de suministro. Cuantos más equipos haya conectados a un SAI, menos tiempo de autonomía se tendrá, por eso es importante asegurarse de que el SAI solamente suministre alimentación de respaldo a los equipos más críticos.